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LA INFLACIÓN ARGENTINA
La inflación en nuestro país es un flagelo que por ahora y lamentablemente, está lejos de resolverse. ¿Y cuáles son los motivos? El que esto escribe no es un especialista en el tema, pero sí es uno más de los tantos perjudicados, por lo tanto tiene preguntas para hacer y hacerse.
Empezando por lo que me compete, que es el papel, éste lo monopoliza un grupo mediático que se apropió ilegalmente de la empresa Papel Prensa y hasta el día de hoy no ha rendido cuentas ante la ¿justicia? Abusando de su posición monopólica, aumenta el papel cuando le da la gana.
Pero, hay otros ítems que perjudican sobremanera a toda la población, por ejemplo los alimentos. ¡Qué podemos esperar de las grandes corporaciones alimenticias que prefieren exportar antes de preocuparse del mercado interno!. Y hablando de exportar, muchos lo hacen a través del río Paraná con base en sus puertos privados con destino a Paraguay y Uruguay. ¿Saben por qué? Para evadir impuestos y retenciones, que cada vez más tratan de no efectivizarlas. Eso también se llama contrabando. Es decir, muchos de los que manejan y comercializan los productos que son necesarios para el alimento, son delincuentes. Grandes delincuentes.
Sabemos también, que hay otros sectores que tienen responsabilidad en la inflación que nos maltrata. La cadena distributiva, los  grandes supermercadistas internacionales y nacionales y los especuladores de siempre que aumentan por las dudas.
También, hay un gran responsable que es el Estado a través de sus gobernantes, de todos. Falta decisión política para, por lo menos, enfrentar la cuestión y tratar de resolverla.
Cuando se trata del alimento de la población y sus necesidades básicas hay que poner lo que hay que poner para enfrentar los causantes y las causales inflacionarias. Se trate quién se trate.
Hay un ejemplo que viene a mi memoria que podría ser de gran utilidad, si hay decisión, por supuesto. Hace unos años atrás hubo un presidente de una potencia mundial que ante el aumento desmesurado de la lechuga, sí, la lechuga, tomó una decisión. Habló por cadena nacional e instó a todo el pueblo a no consumir por una semana el producto. Le hicieron caso. A los productores y comercializadores de la lechuga creo que, hasta el día de hoy, nunca más intentaron hacerlo nuevamente. Un pequeño ejemplo para ponerlo en práctica ¿no? Ya, hoy, no mañana.


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